Muy enojado, 'caliente' y los gritos.
El presidente Mauricio Macri nuevamente con un discurso exultante  para arengar a su tropa en la reunión de Gabinete Ampliado que se realizó en el Centro Cultural Kirchner.


El mandatario había apelado a ese tono de voz en clave electoral en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso y en la entrevista que le brindó el fin de semana a Luis Majul.

Esta vez, Macri aseguró: 'Estoy caliente, siempre me calentó la mentira, y otra vez vuelvo a escuchar a los que vienen a proponer ese atajo, esa solución mágica que nos releva de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo'.
'¡Es inaguantable, no lo puedo soportar!', vociferó.

Una vez más, el jefe de Estado apuntó sus cañones contra Roberto Lavagna, a quien parece haber elegido como enemigo en el inicio de la campaña: 'Escucho que algunos dicen que esto se arregla creciendo, ¡¿quién no quiere crecer, quién no quiere crecer?!'.
'Pare crecer, primero tenemos que hacer cosas de base', argumentó.

El ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner recordó el lunes en una entrevista con Infobae que bajo su gestión el país había incrementado su PBI a un ritmo de 9% anual.
Fue como réplica a las chicanas que había lanzado un día anterior Macri, quien lo señaló como el padre de la herencia económica.

Macri convocó a los dirigentes que forman parte de Cambiemos a que le expliquen a los argentinos que el modelo que económico que propone su administración pretende generar mejores oportunidades para las próximas generaciones.

Y finalizó su discurso: 'Por acá vamos al futuro, por acá sus hijos van a tener mejor oportunidades que las que tuvieron ustedes, por acá todos vamos a sentirnos incluidos, vitales, fuertes, entusiasmados.
Claramente hay que poner el hombro, hay que remar un poco más sin llorarla, convencidos de que estamos en el lugar correcto, en la hora indicada.
Somos la generación que vino a cambiar la historia para siempre'.

Fuente: Diario Jornada >> lea el artículo original